domingo, 29 de septiembre de 2019

Son Peretó


En primer término las pilas bautismales del baptisterio, a continuación la estructura que ocupaba la basílica

El yacimiento de Son Peretó constituye un enclave fundamental para reconstruir la implantación del cristianismo y la situación de Mallorca durante la Antigüedad Tardía, siglos V a VIII. Aunque diversas investigaciones arqueológicas habían permitido documentar la existencia de diversas estructuras tardoantiguas en Mallorca -como las basílicas actualmente desaparecidas de Cas Frares (Santa Maria) o Sa Carrotja (Portocristo)-.

Recreación del complejo de Son Peretó según Vicenç Sastre
Todos los indicios apuntan que en un núcleo de población romano preexistente ligado a una posible via de comunicación importante, se erigió una iglesia para dar servicio religioso a la comunidad, a lo largo de los siglos VI y VII, alrededor de una basílica con baptisterio, se ha documentado una área de carácter funerario y un núcleo  de habitad ligado al edificio de culto.

Sector oeste dedicado a almacenes y viviendas, en primer término una habitación con un probable depósito de agua.
La aparición de diversas habitaciones en los alrededores de la basílica, así como de un silo para guardar cereales y un depósito probablemente destinado a vino o aceite, es indicativa de la existencia y proximidad de una comunidad cristiana rural, en línea con la decadencia urbana bajo imperial y el poblamiento del campo, en torno a los latifundios. Al mismo tiempo, la presencia de un edificio religioso en los alrededores de este poblamiento rural indicaría la existencia en la isla de un poder eclesiástico establecido y claramente cristianizador de la población rural del levante mallorquín.

En relación a los enterramientos, ubicados tanto en el interior del templo como en los alrededores de la basílica, se datan entre los siglos V a VII d. C. En relación a éstos, hay que recordar que las tumbas cristianas no acostumbran a presentar ajuar, a diferencia de las tumbas paganas, que se localizan en otros yacimientos de la isla, de época anterior, en la que podríamos encontrar un ajuar abundante y diverso según la categoría del difunto.
Adosadas en el lado meridional del baptisterio se localizaron un conjunto de habitaciones de planta cuadrangular que, a modo de mausoleo, albergaban diversas tumbas en su interior. En cambio, adosadas al lado occidental del edificio bautismal, se encontraron siete habitaciones, utilizadas como vivienda y lugar de trabajo.
Todo indica que Son Peretó sufrió un gran incendio hacia finales del siglo VII o inicios del sigo VIII que significó su abandono y del que no se tiene constancia si fue fortuito o debido a alguna acción violenta de los primeros musulmanes que empezaron a asolar las Islas Baleares al inicio del siglo VIII.
Las próximas tres entradas seguirán estando dedicadas a Peretó, hablando en específico de la basílica, el baptisterio y los mosaicos del templo.




viernes, 2 de agosto de 2019

Puente Romano. Pollensa

Es dudoso el origen romano o medieval del puente
Este puente es popularmente considerado como uno de los pocos testimonios que quedan de la presencia romana en Mallorca, si bien su origen sigue siendo un misterio.
El origen de este puente de piedra que cruza el torrente de Sant Jordi es un misterio de la localidad de Pollensa, ya que desde el siglo XIX es conocido como el Pont Romà (Puente Romano), si bien no se tiene constancia de su existencia hasta el año 1403, momento en que era conocido como 'Puente de Cubelles'.

Su estructura -formada por dos arcos desiguales separados por una columna central que cuenta con un pequeño arco de descarga y dos espolones de planta triangular en su base, para repartir la corriente del agua- no da tampoco grandes pistas sobre su origen, ya que parece que fue sometido a una profunda remodelación en la época medieval debido a los daños causados por diversas fuertes crecidas del torrente.

El hecho de que Pollensa como el núcleo urbano que conocemos actualmente no naciera en su emplazamiento actual hasta el siglo XIII hace que otros historiadores duden que en la época romana se levantara una construcción de este tipo en un entorno en el que los habitantes vivían dispersos. 

Romano o no, lo cierto es que este puente ha resultado fundamental para los pollensines, ya que hasta el siglo XIX fue el único punto que les permitía cruzar de manera segura el torrente de Sant Jordi durante las crecidas. En todo caso, los romanos dejaron una huella imborrable en Pollensa: su nombre.

lunes, 24 de junio de 2019

Ses Paisses de Cala D´Hort

En la época alto imperial se construye la gran cisterna.. Tiene unas medidas de 8,65 m de longitud y 2,60 m de anchura y una profundidad máxima de 4,20 m. Esta construida cortando la roca.
En el asentamiento púnico de Ses Paisses de Cala d´Hort situado en el término municipal de Sant Josep de sa Talaia nos encontramos ante un asentamiento rural púnico-romano. El conjunto está formado por cuatro unidades diferentes: la villa púnico-romana con una superficie de unos 900 m2, un segundo edificio, cuya función no está determinada, la necrópolis púnica y la necrópolis bajo-imperial y bizantina.

. Necrópolis. Uno de los siete hipogeos visibles de época púnica
Por lo que se refiere a la necrópolis púnica fueron excavados 18 hipogeos de los que son visibles siete de los mismos y una fosa. Los hipogeos están tallados en la roca y miden por regla general 3 metros de largo. Normalmente tenían de uno a tres sarcófagos de marés, con ajuares funerarios que podían llegar a ser muy numerosos. Durante los trabajos de excavación se obtuvieron piezas griegas importadas, con cronología en torno al siglo IV a.C. o con cronologías posteriores. Por lo que se refiere al material púnico, son frecuentes jarros y jarra, lucernas, escarabajos, navajas de afeitar, joyas sencillas de oro, cobre y bronce, campanitas, agujas, cuchillos de hierro, etc., así como monedas de la ceca de Ibiza.

Perspectiva axonometrica ideal de la villa púnico-romana -J.Ramón/J.M.López Garí-
En cuanto a la villa púnico-romana tuvo una larga ocupación, está formada por una serie de estancias que se agrupan en torno a un patio central, que tiene una superficie de 275 m2, lo que supone aproximadamente la tercera parte del recinto. La entrada principal está en el sector sur del edificio. El hallazgo de una piedra angular con un hueco redondo indica que seguramente allí encajaba la puerta que abría a una gran nave, donde probablemente se guardaban los animales, carros, etc. Al norte alineadas con el muro exterior hay 3 o 4 estancias con funciones indeterminadas, posiblemente con carácter residencial. por encima de la cisterna, que debía tener una cubierta plana sobre vigas de madera, posiblemente estaba la sala de la cocina o el comedor con acceso directo al agua. En el mismo sector hay dos habitaciones de pequeño tamaño que probablemente eran áreas de cocina o despensa así como dos o tres espacios de 5 m2 que posiblemente fueran dormitorios. 

Vista desde la esquina noroeste del recinto industrial. Al fondo se puede ver el peñón de Es Vedra
El ala de levante estaría ocupada por la instalación industrial destinada a la elaboración de aceite. En cuanto a la fecha de construcción de la prensa sólo se sabe que debió de ser con anterioridad al s.I d.C. A la derecha de la puerta principal había unas estancias alargadas que se han interpretado como almacenes de carácter agrícola para las ánforas. En la época alto imperial se construye la gran cisterna que esta adosada la parte norte del muro exterior oeste. Tiene unas medidas de 8,65 m de ongitud y 2,60 m de anchura y una profundidad máxima de 4,20 m. Esta construida cortando la roca hasta una profundidad de 4 m. La parte superior está rematada con unos muros de pequeñas piedras unidos con mortero y cal, revestidos de capas de hormigón con la finalidad de impermeabilizar la cubeta. La cisterna se alimentaba mediante una canalización a cielo descubierta colocada sobre una plataforma de piedra.

Vista de las balsas de recogida de aceite
El edificio ha sufrido varias remodelaciones a lo largo de los siglos lo que permite diferenciar varias fases arquitectónicas que van desde una primera época púnica hasta épocas tardorromanas. En el sigo V d.C. el edificio fue abandonado, durante el siglo VI d.C. sufre una ligera recuperación y rehabilitación, para ser definitivamente abandonado a inicios del siglo VIII d.C.
En cuanto al segundo edificio, todos los datos apuntan a que se trata de otro lugar de hábitat de función también industrial. La cerámica que se encuentra en superficie, ha sido fechado entre el siglo V a.C. y el cambio de era.

Nota: La redacción de este artículo ha sido posible gracias a los datos obtenidos de "Ses Paisses de Cala d'Hort" de Ana Mezquida. "Historia de las Islas Baleares. Patrimonio Histórico y Artístico. Prehistoria e Historia Antigua. Tomo 16". Editoria: Rey Sol S.A.


domingo, 28 de abril de 2019

Pollentia. El Teatro

Excavado en la roca, desde la parte alta de la Cavea podemos apreciar a continuación la Orchestra y a continuación la Scena
El conjunto del yacimiento arqueológico de Pollentia queda cerrado con la visita del Teatro. A pesar de haber sufrido numerosas destrucciones, sigue siendo una edificación notable. El diámetro original pudo llegar hasta los 100 m., con una capacidad para unas dos mil personas. Actualmente apenas alcanza los setenta metros.

Plano del teatro romano de Pollentia. (panel en el mismo yacimiento)
Construido en el siglo I d.C., las excavaciones realizadas a principios de los años cincuenta dejaron al descubierto la  estructura, que tiene tres partes bien diferenciadas; la cávea (cavea), excavada en la roca y de forma semicircular donde se situaba el público; la orquesta (orchestra), también de forma semicircular y unos 10 m. de diametro donde se situaban las principales autoridades de la ciudad y el coro; y frente a ella se levantaba la escena (scaena), formada por un estrado rectangular (pulpitum) separado por dos escalones de la escena. Cinco agujeros rectangulares servían para encajar pilares de madera, sobre los que se levantaba una especie de tablado. presentaba planta rectangular, disponiéndose a una altura superior respecto a la orchestra para poder facilitar la visibilidad a los espectadores
Durante la Edad Media fue utilizado como necrópolis, tal como atestiguan algunas fosas trapezoidales.

Vista panorámica de la Cavea desde la Scena

sábado, 13 de abril de 2019

Pollentia. El Foro


Vista de la calle porticada del foro a la que se abrían diversas tabernae (tiendas, talleres, etc.) en el lado derecho donde se desarrollaba la actividad comercial. En el lado izquierdo se encontraba el capitolio y diversos templetes
El Foro era la zona central, semejante a las plazas centrales en las ciudades actuales, donde se encuentran las instituciones de gobierno, mercado y religión. Al igual que hoy en día era donde tenían lugar el comercio, los negocios, la prostitución, la religión y la administración de justicia. En él se situaba el hogar comunal. La urbanización de esta zona pública de la ciudad, iniciada durante el siglo I a.C., estuvo precedida por un trabajo de ingeniería que consistió en la nivelación de la tierra. 
Plano general del foro de Pollentia
Ya en época republicana se ha constatado la existencia de una serie de tabernas -estructuras comerciales- de la ínsula de tabernas al oeste del foro, los pórticos al este y oeste de la misma, el Capitolio y posiblemente algún edículo.
En esta primera fase los objetos hallados se caracterizan por ser prioritariamente importados, pero en todos estos conjuntos de materiales aparecen piezas hechas a mano de tradición prerromana y talayótica. La conclusión es que la fundación de la ciudad se hace no sólo con colonos, provenientes principalmente de la península, sino que participa en ella población de la isla proveniente de la época talayótica.

Zona de las Tabernae -talleres- donde se desarrollaba la actividad comercial
En época Alto Imperial continuaron las actividades comerciales, religiosas y honoríficas. Los oficios religiosos se realizaron en templetes construidos durante esta época.
Las excavaciones más recientes han permitido identificar en el sector oriental del foro un gran edificio identificado como el mercado de la ciudad (marcellum)

Restos de un edículo, templete que podía servir como tabernáculo o relicario
El incendio que destruyo las tabernas del foro a finales del siglo III d.C. afectó a otros sectores de la ciudad, esto, unido a la construcción de un lienzo de muralla sobre una de las casas del barrio residencial de Sa Portella habrían influido enormemente sobre el final de la ciudad hacia finales del siglo III d.C.
Sobre el foro, cuando este ya había perdido su funcionalidad, se dispuso una necrópolis fechada en época altomedieval.

Templo Toscano. Este es uno de los edificios principales de la ciudad, ubicado en la parte más alta de la misma, en el lado norte de la plaza del Foro. Identifico como templo toscano por sus características, debió acoger un culto oficial relacionado con la Tríada Capitolina (Júpiter, Juno y Minerva). Es muy probable que se construyera en el siglo I a.C., hacia el 70/60, momento en que la ciudad recibiría el estatuto de colonia, perdurando, al menos hasta el siglo IV d.C.
Para la elaboración de este artículo se ha utilizado principalmente la siguiente bibliografía:
- La ciudad romana de Pollentia el foro
Autores: Antoni Arribas Palau, Margarita Orfila Pons, Miguel Ángel Cau Ontiveros
Localización: Archivo español de arqueología, ISSN 0066-6742, Vol. 72, Nº 179-180, 1999, págs. 99-118
- Paneles informativos del yacimiento.

domingo, 7 de abril de 2019

Pollentia. La Portella

En la parte central vemos la calle porticada, a la izquierda la casa de la cabeza de bronce, a la derecha la casa de los dos tesoros y a la altura de la columna del fondo la casa Noroeste.
Pollentia debió de contar con una muralla desde los primeros tiempos, aunque durante la época altoimperial existieron muchas "ciudades abiertas", dada la ausencia de amenazas. Se tiene constancia de un cinturón defensivo, pero que ya corresponde a los momentos difíciles del sigo III. La muralla era algo más que una edificación, marcaba el lugar sagrado de la ciudad. El rito de fundación consistía precisamente en trazar, con un arado, los ejes principales de la urbs y el contorno de su muralla. El vallum era el "rostro de piedra" de la ciudad.

Plano de la Portella
En el interior, las familias pudientes habitaban en elegantes mansiones decoradas con mosaicos y pinturas, estructuradas alrededor de un atrio donde a veces manaba una fuente. El modelo de domus más lujosa contaba con un peristilo, una especie de jardín interior al que daban las habitaciones. 
Así tenemos que lo que en Pollentia se denominaba La Portella, era una área residencia formada por dos insulae (manzanas), que contaba con los restos de tres domus (viviendas) y del trazado viario que las unía. Estas viviendas aparecieron delimitadas por dos calles, una en sentido norte-sur y otra porticada en sentido este-oeste.

Casa de los dos tesoros
La casa de los Dos Tesoros esta fechada en época de Claudio (41-54 d.C.) y debe su nombre al hallazgo de dos tesorillos de monedas que datan del s III y IV d.C. Se trata de una casa itálica con impluuium (estanque para recoger el agua de lluvia). Es la mejor conservada y permite distinguir las diferentes partes de su estructura, centralizadas por el atrio. Su fachada principal da a la calle porticada de la que todavía se conservan las cuatro columnas que servían de soporte al porche y las habitaciones distribuidas a su alrededor. Las del ala deresaha son esapciosas y, según el material recuperado, puede que se trataran de una despensa y una tienda. Las habitaciones del fondo se identifican con el tablinum (la oficina o despacho) y la central y otras más con el triclinium (comedor). Durante la excavación, en los niveles más profundos se localizaron los restos de lo que se interpreto como una cabaña prehistorica de un  posible asentamiento talayótico.

Casa de la Cabeza de Bronce
Justo al otro lado de la calle esta de casa de la Cabeza de bronce, la más extensa de todas. Mide unos treinta y dos metros de norte a sur, por unos veintidós de este a oeste. Se trata de un edificio construido en época de Augusto, entre el 27 a.C. y el 14 d.C. Tiene organizada sus estancias en torno a un peristilo con dos entradas por la calle del lado Este y una tercera por la  del lado Oeste. La mitad de esa extensión está arrasada, ya que desapareció con las obras del ferrocarril. Debe su nombre al hallazgo de una pequeña cabeza de bronce de un efebo.

Casa Noroeste
La casa Noroeste es la peor conservada. Fue construida a finales del siglo I a.C. alrededor de un patio que se divisa al final, con las bases de cuatro columnas. La vivienda presenta dos accesos por el este desde la calle Norte-Sur y posee varias habitaciones comunicadas entre sí.  Encima de sus cimientos se sitúa un fragmento de muralla tardía del sigo III d.C.

Principal bibliografía utilizada: La Mirada del Pasado. Las culturas antiguas de las Illes Balears de Carlos Garrido 1998. Arqueoguía de Cataluña y Baleares de Carlos Garrido 1998. Folletos y paneles explicativos de la propia excavación de Pollentia.

domingo, 10 de febrero de 2019

Pollentia. Una ciudad romana de provincias

La Portella es una área residencial que contiene los restos de tres domus, un trazado viario y restos de la muralla.
Pollentia, al contrario de otros establecimientos como Palma, Ebusus, Mago o Iamo, no ha quedado sepultada por un desarrollo urbanístico posterior. Y conserva por tanto los vestigios de una larga evolución.
Una de las características que hacen de Pollentia un enclaves singular es que muestra los diferentes momentos de la romanización. Fue fundada entre los años 123-122 a.C., tras la conqueista de Quinto Cecilio Metelo, sobre un anterior emplazamiento talatótico. Esto significa que, al menos en una parte, los romanos aprovecharon un anterior emplazamiento indígena para levantar su ciudad, que poblaron con familiar de colonos llegados de la Península.

Reconstrucción idealizada de Pollentia siguiendo un trazado octogonal a base de calles en dirección norte-sur y este-oeste típica de las urbes romanas. En el centro se encontraba el foro. A la izquierda vemos la entrada del acueducto que llegaba de Ternelles y a la derecha y extramuros, el teatro. La ciudad contaría con un pequeño puerto. Dibujo: Vicenç Sastre
"Pollentia", que en latín significa "poder", fue así el prototipo de una ciudad romana de provincias. En su momento de mayor esplendor tuvo unas 12 hectáreas de extensión, el doble de lo que se le supone a Palma (unas 6 Ha.), Barcino (Barcelona), unas 13. Junto a estas ciudades de provincia, Tarraco llegaba las 70 Ha. y Roma superaba las 1.380.
En este primer periodo, que corresponde a la etapa republicana Pollentia era un emplazamiento modesto. A partir de la época imperial comienzan a construirse las grades mansiones y los edificios públicos. La ciudad conoce un momento de prosperidad durante la pax romana, cuando su puerto canaliza un intenso tráfico con la península Itálica y la costa de Hispania.

Vista general de la calle porticada del foro a la que se abrían diversas tabernae (tiendas, talleres, etc.) en las que se desarrollaba la actividad comercial
El trazado reticular, orientado norte-sur, organizó el tejido urbano, que contó con una red de abastecimiento de agua potable y alcantarillado. Actualmente se pueden visitar las áreas de La Portella, el Foro, y el Teatro. De cada una de estas áreas habrá sendas entradas en esta bitácora.
En el siglo III la crisis económica y política que sacude al Imperio tiene también repercusiones en Pollentia. La ciudad reduce su perímetro y refuerza su muralla. A partir de este momento se inicia una lenta decadencia que se agravará tras las incursiones de los vándalos. Sobrevivirá hasta el siglo V y, tras la caida del Imperio, desaparece como núcleo urbano. Los edificios se convierten en ruinas y sobre la antigua ciudad se establecen algunos hábitats ocasionales que perduran hasta la época musulmana.
La historia de Pollentia es, a pequeña escala, un reflejo de las circunstancias y devenir de la civilización romana.
El teatro fue construido en el siglo I d.C. y pervivió como tal un siglo aproximadamente. Después, fue abandonado y posteriormente convertido en cementerio


domingo, 27 de enero de 2019

Sa Galera. Cuatro milenios de multiculturalidad

Edificio cuadrangular de cinco metros de lado situado en el centro de Sa Galera
En el Centro Cultural de Can Balaguer, en Palma, se puede visitar entre el 19 de diceimbre de 2018 y el 15 de junio de 2019 "Sa Galera. Más de 4000 años de historia" donde se muestran y se dan a conocer los hallazgos de seis años de excavaciones en el yacimiento arquelológico del islote de Sa Galera, situado en la Bahía de Palma a 175 metros del Caló de Son Calos.
Sobre la superficie de este pequeño islote se resumen, a través de los restos hallados y ahora expuestos, cuatro milenios de historia de Mallorca pero con especial trascendencia durante la ocupación púnica.

Cartel anunciador de la exposición temporal del yacimiento de Sa Galera
De la primera fase de ocupación, lo que sería el calcolítico se hallaron pequeños cuencos con decoraciones incisas así como fragmentos de ollas y toneles, todo ello relacionado con una pequeña construcción de piedra.
Durante el siglo II a.C. correspondiente a las épocas pretalayótica y navetiforme fue excavada en el islote una cueva funerario, con corredor de entrada, planta redonda y un nicho en la pared. Durante esta época el islote debió de ser un punto estratégico de comercio, así parece atestiguarlo los fragmentos de grandes toneles encontrados en la excavación

Una de las cisternas localizadas
De la época talayótica, además de diversa cerámica, también se encontró un molino manual y posibles moldes de fundición de bronce que nos muestran una actividad continua. Los restos de copas o de ollas, quizás relacionados con el mundo funerario, nos indican la continuidad en la consideración como espacio sagrado del islote.
La época púnica es quizás la época de mayor esplendor del lugar. La llegada de los púnicos a Sa Galera se produce en torno al año 300 a.C. En ese momento se crea sobre el espacio sagrado de la isla un complejo con cisternas rituales y canalizaciones excavadas en la roca. En un momento posterior a la I Guerra Púnica construyen su templo, con grandes sillares extraidos de la misma isla, que llegan a medir 120 cm de longitud por 60 cm de altura por 70 cm de ancho. El monumental edificio, con más de 4 metros de altura, era lo primero que veían los navegantes al llegar a la bahía de Palma.

En un momento posterior a la I Guerra Púnica, las cabañas existentes fueron incendiadas y sobre la cenizas, los púnicos construyeron un templo con grandes sillares extraidos de la misma isla, que llegan a medir 120 cm de longitud por 60 cm de altura por 70 cm de ancho. El monumento media más de 4 metros de altura y era lo primero que veían los navegantes al llegar a la Bahía de Palma
Construido después del 240 a.C., con grandes sillares de piedra, el tempo de Sa Galera fue arrasado en un momento situado entre la 1ª y la 2ª Guerra Púnica. El tempo de Sa Galera fue reconstruido antes de la 2ª Guerra Púnica (218 - 201 a.C.). El material empleado pasó a ser la mampostería de piedra con argamasa de tierra y cal. El tempo fue ampliado con una construcción perimetral de 10 por 10 metros.

Fragmento de gutus púnico ebusitano. Siglo III a.C.
Durante la 2ª guerra Púnica el templo sufrió dos destrucciones. La primera mediante un incendio generalizado y la segunda con el desmonte de las estructuras.
En la primera mitad del siglo II a.C. el templo fue reconstruido por los ebusitanos, quienes crearon nuevos compartimentos. Esta edificación estuvo en uso hasta la conquista romana en el 123 a.C. Los materiales cerámicos encontrados corresponden su mayor parte a los primeros dos tercios del siglo II a.C.

Durante la ocupación balearica, dentro del recinto amurallado, los balearicos tenína un horno y varios hogares., donde destacaba especialmente, un hornillo excavado en la tierra, que contenía una olla, puesta del reves y cortada por la base que servía como parte del propio hornillo. Es probable que su uso fuera alimentario.
Durante la ocupación balearica, en un momento intermedio entre el año 146 a.C. en la III Guerra Púnica en la que Cartago fue destruida por los romanos y el año 123 a.C. en la que Mallorca fue conquistada por el consul Cecilio Metelo se produce la construcción de una muralla y de un torreón alrededor del templo por parte de los balearicos. Probablemente fue una tentativa de proteger el puerto marítimo que constituía la casa situada delante del islote.

Cuencos Púnico Ebusitanos
Dentro del recinto amurallado, los baleáricos tenían un horno y varios hogares. Destaca, especialmente un hornillo excavado en la tierra, que contenía una olla baleárica, puesta del revés y cortada por la base, que servía como parte del propio hornillo. Es probable que su uso fuera alimentario.
Las últimas evidencias de época antigua en el islote se corresponden con un potente estrato de ceniza y maderas encontrado en la cisterna 1, proveniente al vez de la destrucción por incendio de una estructura de la superficie del islote. No han sido identificadas de esta época restos romanos.
El islote siguió siendo ocupado durante épocas musulmana y medieval y también tuvo presencia humana durante los XVI, XVII y principios del XVIII.
El conocimiento de este importante lugar de encuentro de culturas ha sido posible gracias al trabajo entusiasta de un gran grupo humano que sobre todo a partir del año 2013 fue relanzado por los arqueólogos Ramón Martí y Jorge Argüello y la restauradora Silvia Jovani y la colaboración de un gran grupo de voluntarios, concluyendo los trabajos diciembre de 2017.

El islote visto desde su punto más cercano a la costa. Se puede distinguir perfectamente el yacimiento