
Los habitantes del Puig de Sa Morisca fueron construyendo alrededor del poblado diversos edificios monumentales: torres talaiots para vigilar, defenderse y reunirse, santuarios y necrópolis para enterrar a sus muertos. Crearon un paisaje de historia y memoria que consolido su dominio sobre el territorio, esencialmente de un modo visual.
La distribución de los asentamientos en el territorio, su jerarquización, especialización funcional y sus interrelaciones espaciales, son la forma en que un sistema socioeconómico se plasma sobre el espacio geográfico. Estos supuestos, que constituyen una máxima generalizada de cualquier asentamiento arqueológico, en las Islas Baleares adquieren peculiaridades especiales al ser el propio territorio el recurso más escaso, sobre el que además, se asienta una población relativamente densa para los parámetros de la época talayótica.

A través del análisis de redes de intervisibilidad se puede observar cómo diferentes comunidades usaron la arquitectura para significar su paisaje. La exploración de la intervisibilidad a través del Análisis de Redes ha permitido entender las conexiones que la arquitectura define en el paisaje. Centrarse en estas relaciones ha permitido entender la arquitectura como parte de una red, y trazar los cambios y pervivencias en ésta, así como las relaciones que permite.
PUNTOS DE INTERES LOCALIZADOS EN MAPAS Y FOTOS
A) Torre I. Zona de habitat.
B) Torre III. Talayot. Puig Sa Morisca.
C) Saliente rocoso. Puig de Sa Morisca.
D) Coll de Sa Batalla.
E) Puig Saragossa.
F) Torre I. Talayot.
G) Ses Rotes Velles.


En época Talayótica, el yacimiento del Puig de sa Morisca, esta localizado sobre una elevación al oeste de esta, que presenta una ocupación que se inicia en el Bronce Final (c. 1300-800 AC). Durante el período Talayótico se documenta la construcción de un talayot circular (Torre III) sobre el puig (192 m sobre el nivel del mar), cercana a la costa. Aunque ha sido excavada, se tienen pocos datos sobre su uso en época talayótica, debido a sucesivas reutilizaciones, especialmente durante el período Almohade (1203-1229) y en época contemporánea, con su uso como batería militar.

A los pies de la colina se localiza un poblado talayótico, con diversas estructuras de habitación. A 500m, se localizan el talayot circular y el turriforme escalonado de Son Miralles, que, debido a su proximidad, podría entenderse como parte de la misma área de actividad. En el centro de la península, se ubica el turriforme escalonado de Son Ferrer, que domina el área llana central. Este lugar también presenta una ocupación inicial que data de la Edad del Bronce, con la excavación de tres hipogeos funerarios, sobre uno de los cuales posteriormente se construirá el turriforme escalonado.

También se localizan otros dos túmulos escalonados, no excavados, los de (G) Ses Rotes Velles, al lado norte de la bahía de Santa Ponça (eje B-G), y el de Sa Barraca de l’Amo, al este de la península. También se identifican asentamientos sobre colinas, como la plataforma del Puig de Sa Celleta y las estructuras del Puig de Saragossa y Puig des Rei.

La (B) Torre III -talayot reconvertido en habitación en época islámica-, sin duda alguna sería la que mejor perspectiva daría sobre el territorio cincundante, ya que el campo de visión sobre la costa y el ámbito marítimo sería mucho más amplio. Aunque no es objeto de este artículo, también jugará un papel primordial en cuanto al desembarco en la zona de tropas al mando de Jaime I de Aragón en el año 1.229, que conquistó las islas de Mallorca e Ibiza, incorporándolas al ámbito cristiano.
El análisis de redes de intervisibilidad permite analizar las relaciones que se establecen entre las arquitecturas comunales que, por su proceso constructivo y dimensiones pueden ser entendidas como lugares construidos con una voluntad de ver y ser vistos, así como de permanecer en el tiempo. Explorar las relaciones entre estos espacios permite poder entender las conexiones entre lugares que conformaron el paisaje de cada comunidad y cómo estas cambiaron a lo largo del tiempo. Entender las relaciones entre arquitecturas monumentales permite trazar las comunidades humanas en el paisaje y entender cómo la arquitectura fue un espacio de relaciones, de memoria e identidad, que aún permanece en nuestros paisajes.




Bibliografía:
- «Conexiones visuales, arquitectura y análisis de redes en Mallorca durante la Edad del Hierro» Galmés-Alba, Alejandra. Investigadora posdoctoral Margarita Salas, Grupo de Investigación ArqueoUIB, Universidad de las Islas Baleares, INCIPIT – CSIC, 07122.Fecha de recepción: 06-02-2023. Fecha de aceptación: 19-11-2023.
- «Historia de las Islas Baleares. Tomo 2. Mallorca y Menorca en la Edad del Hierro» Victor M.Guerrero Ayuso, Manuel Calvo Trias y Simón Gornés Hachero. pag. 34 «Paisaje y territorio»
