
Fue en octubre de 2.008, cuando se tuvo constancia oficial de que se habían hallado unas estructuras arqueológicas que eran incompatibles con la continuación de las obras del hospital público de referencia de Son Espases. El Govern de las Illes Balears solicitaba al Consell de Mallorca -competente en materia de protección del Patrimonio- que le autorizase cuanto antes a desmontar las citadas estructuras. El motivo: las ruinas de estas construcciones estaban situadas justo delante del futuro acceso a las urgencias intantiles y de adultos del hospital.

La conservación de los citados restos -un campamento militar de época romana-, produciría la imposibilidad de acceso rodado a los Servicios de Urgencia, mas si se tiene en cuenta que en el momento del hallazgo ya se había ejecutado casi totalmente la estructura principal y se estaban realizando solados y tabiquerías en su interior.


La propuesta de trasladar los cimientos del yacimiento partió del equipo de arqueólogos contratados por la propia empresa constructora del hospital por la que se instaba a trasladar el yacimiento a un lateral del complejo hospitalario donde se creara un área específica de conservación y de exposición.

Una vez finalizada la excavación, de lo que resulto ser un campamento militar romano, los restos se trasladaron a finales del verano de 2.009 justo al lado de las antiguas casas de Son Espases Vell ocupando una superficie de 62.000 m2 de los 170.000 que ocupan los terrenos del hospital.

Para el desmontaje los restauradores realizaron calcos de los suelos y de los muros; antes de que se marcase cada piedra, se utilizó una resina para que la marca pudiera ser reversible y ésta se realizó con un rotulador indeleble en la parte inferior de la misma.
El marcado se llevo a cabo en cada una de las piedras de los paramentos internos y externos de los muros, mientras que las de pequeño tamaño que se encontraban entre ambos, material que se denomina reble, se metio en sacas rotuladas como tal.
A la hora de embalar, se realizó en palés con fajas de filme agujereado para permitir la transpiración de las piedras y en el traslado se colocaron de tal manera que no se movieran y no puediera haber fricción y deterioro de su superficie.

Al día de hoy el yacimiento se encuentra en buen estado de conservación y musealizado, con paneles explicativos de fácil interpretación. Lo que podemos observar es una estructura parcelaria similar a la de una pequeña población, con paredes que apenas alcanzan entre el medio y un metro de altura, y con cierto aire de artificialidad en la recolocación del asentamiento, bajo mi punto de vista.
¿Fue esta la mejor solución que se podía adoptar? ¿Realmente no era factible su conservación en el lugar original? En mi opinión personal, y en los tiempo que corren, me parece increible que no se arrasará el yacimiento y que ni siquiera se planteará su traslado.
Fuentes:
- «Diario de Mallorca» «Las obras de Son Espases chocan con el hallazgo de restos de edificios milenarios». 17 Noviembre 2.008. Mateu Ferrer
- «Diario de Mallorca» «Los restos arqueológicos de Son Espases se habrán trasladado en unos dos meses». 1 de Junio de 2.009. EFE
- «Ultima Hora» «Patrimoni Històric autoriza el traslado de parte del yacimiento de Son Espases». 20 de Mayo de 2.009. Mariana Diaz
- «Roma conquesta Mallorca. Les excavaciones a Son Espases». Noviembre 2.014. Estarellas Ordinas, Marilena; Merino Santiestebban, Josep; Torress Orell, Francisca. Vicepresidència de Cultura, Patrimoni i Esports del Consell Insular de Mallorca.
